Institucional / La Institución

La Institución Fernando Ulloa es un Centro de Psicoanálisis abierto a la comunidad. A cargo de la dirección se halla la Licenciada Miriam Mazover, quien cuenta con 29 años de labor ininterrumpida en el ámbito comunitario, tanto en lo que refiere a la asistencia clínica como a la capacitación de profesionales del ámbito de la psicología, medicina, psiquiatría, psicopedagogía y ciencias de la educación.

La Institución Fernando Ulloa brinda Asistencia Clínica con Orientación Psicoanalítica a niños, adolescentes y adultos, parejas y familias a través de un bono voluntario de atención clínica.  Esto lo convierte en un centro privado -en tanto no recibe subsidios- con un firme perfil público.

También, como arriba lo mencionáramos, forma y capacita de manera continua, a través de un cuerpo docente de excelencia, a todo aquel profesional del campo de la salud mental que haya elegido la praxis psicoanalítica para el ejercicio de su profesión.

Por todo lo mencionado expresamos que la Institución Fernando Ulloa ABRE SUS PUERTAS A LA COMUNIDAD EN SU CONJUNTO.

Lo hacemos con valores, trabajo cotidiano, compromiso y responsabilidad; pilares de una posición ética en donde se asienta y sostiene nuestro quehacer cotidiano.

 

Nuestro Nombre

La Institución Fernando Ulloa rinde honor con su nombre a un gran psicoanalista argentino.  Estudioso incansable de la obra de Sigmund Freud ejerció el psicoanálisis con valentía, ingenio y creación.  Maestro de maestros, tenía la convicción -a la que tantos profesionales adherimos- de que la mejor manera de aprender es transmitiendo.

Extendió su ejercicio profesional al ámbito público y comunitario. Abrazó a la comunidad desplegando distintas funciones, como analista institucional y referente activo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Argentina.

Con motivo de su fallecimiento, el 3/6/2008 en un artículo publicado por el Diario La Nación quedó plasmado su semblanza: 

“Hasta sus últimos días siguió comprometido con la atención psicoanalítica. No conocía fronteras económicas ni sociales, ni límites horarios, para asistir a la persona que sufre.”

Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y la enorme bendición de recibir su enseñanza nos comprometemos a mantener vigente su legado teórico-clínico, enmarcado en un ética indeclinable. Fernando Ulloa nos enseñó en acto que no seremos respetables si al otro no le otorgamos nuestro respeto, tampoco tendremos dignidad si no ubicamos al otro en un lugar digno y que nos privaremos de sentir el amor real si no le ofrecemos al otro la tibieza de nuestra ternura.

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