MIRIAM MAZOVER  |  Fundadora y Directora Académica        

“Neurosis Narcisisticas: Fracaso del fantasma”, por Silvia Amigo

Reseña por Miriam Mazover

El martes 4 de septiembre tuvo lugar la Conferencia titulada “Neurosis Narcisisticas: Fracaso del fantasma” a cargo de la prestigiosa psicoanalista Silvia Amigo.

La expositora comenzó su disertación poniendo marcado énfasis en aclarar la vigencia de la tripartición freudiana con respecto a las estructuras clínicas: neurosis, perversión y psicosis.

Señala que la diferencia entre ellas pasa fundamentalmente por el tratamiento que el sujeto puede hacer de la ley que viene del Nombre del padre. Si la misma es reprimida (neurosis), renegada (perversión), forcluida (psicosis).

Sin embargo, afirma Amigo, la clínica demuestra que existen pacientes en donde  la ley del incesto ha operado, debido a lo cual estructuralmente y fenoménicamente son neuróticos, pero que sin embargo, no pueden ser tratados clínicamente con el dispositivo habitual de la neurosis de transferencia.

Estos pacientes no tienen a la palabra como representante de su subjetividad. Son propensos al acting out y/o al pasaje al acto, tienen en general un tratamiento complicado con su cuerpo (anorexia-bulimia) como así también, tienden a romper lazos con el semejante (sociales y/o familiares).

A nivel clínico no pueden asociar libremente. Por lo recién mencionado y otras características afines, en muchos casos se los declara “inanalizables”.

La evidencia clínica demuestra que los pacientes mencionados necesitan de un dispositivo analítico no clásico, en donde el psicoanalista hará uso de las construcciones como herramienta clínica.

Se podrá, a través de esta modalidad de intervención clínica reconstruir una historia singular y de esa manera empezar a subjetivarla.

“Se promoverá el pasaje de saber aquello que ha ocurrido en sus vidas a poder pensar lo que se sabe”, afirma Amigo.

La disertante, por otro lado, planteó que el trabajo clínico nos muestra que un niño entra a la vida, en una maternidad normativa, como equivalente al falo que a la madre le falta.

Es el lenguaje, afirma Amigo, el que permite nombrar a una madre como tal y también a un padre. Y lo más importante es que esta nominación deriva en la ley de la prohibición del incesto, la cual impide que el niño esté al servicio sexual de la madre.

Simbólicamente  el padre, en función, será aquella interdicción, que operará separando al niño del lugar de goce absoluto de la madre.

El Nombre del padre opera así como límite al goce que una madre posee  por ser deseante del hijo. Como resultante habrá un inter-juego entre deseo, goce y ley.

Desde esta perspectiva estarían dadas las condiciones para que un niño pueda orientarse y responderse, durante su primer despertar sexual,  qué objeto de goce fue para la madre. Como consecuencia de estar alojado en el Deseo materno, pero también separado, puede formularse la pregunta y darse una respuesta.

El fantasma es ciertamente la respuesta que un niño se dará acerca de qué objeto fue para el goce de su madre.

En forma lúdica, durante su primera infancia, deduce qué objeto fue para la madre.

El marcador que guía esta búsqueda es el Nombre del padre. Deviene así un narcisismo normativo.

Sin embargo, la construcción del fantasma neurótico puede fracasar en algunos sujetos, en tanto no han podido orientarse y ubicar en estos tiempos primarios y primeros qué objeto se fue para el Otro.

Una madre que haya tomado al hijo como objeto de su goce junto a la dificultad de la operación eficaz del Nombre del padre para producir una enmarcación separadora preparan el terreno de un narcisismo con notable carencia de atribución fálica y un fantasma que por no poder quedar configurado, provoca que el sujeto busque permanentemente en los Otros semejantes esta respuesta.

Búsqueda incesante y apasionada, que siempre fracasa en el intento y rompe los lazos con los otros, también con el analista.  

Decíamos más arriba que a estos pacientes no les cabe el dispositivo analítico clásico, pero si son analizables en otras condiciones.

A través, esencialmente de las “construcciones en psicoanálisis”, se podrá en un tiempo que ya no es el primero y el primario, orientar la pregunta acerca de qué objeto se fue para el Otro primordial e ir construyendo en análisis, el fantasma.

Excelente exposición. ¡¡¡Felicitaciones!!!

Citas de reflexión

La única subversión que el psicoanálisis propone es la del sujeto cuando asume su deseo.

Fernando Ulloa

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